El nácar se ha considerado durante mucho tiempo un símbolo de pureza, intuición y protección; apreciado tanto por marineros como por emperatrices por su brillo celestial. La Fortuna Nacarada transforma la pieza en un talismán de serenidad y buena suerte.
Cada pendiente refleja la dualidad de fuerza y suavidad, un recordatorio de que la fortuna a menudo llega silenciosamente, con la calma de la marea y el resplandor de la paz interior.
Fortuna contada: Una fortuna de claridad
Detalles de la joyería:
Oro de 18 quilates, clásico
Peso: 4,55 g
Diseño: Pendientes con motivo de trébol
Piedras: Nácar
Adornos: Borde de burbujas dorado con corte de diamante
Personalizaciones disponibles:
•Disponible en oro amarillo, oro blanco u oro rosa.
•Se puede fabricar en oro clásico 750 o en oro italiano 750.
•Longitud, diámetro, peso, adornos, piedras.