El nácar se ha considerado desde hace mucho tiempo un guardián de la paz: una gema de protección, renovación y luz divina. Los antiguos artesanos creían que contenía la energía del océano, un vínculo entre lo físico y lo espiritual, y que transmitía serenidad dondequiera que se usara.
En La Fortuna Nacarada , ese antiguo simbolismo renace en forma dorada. El trébol, emblema atemporal de la suerte y el destino, se convierte en un vehículo para la luz misma. El nácar, en combinación con la claridad celestial del circón blanco natural, refleja pureza y fortuna.
Fortuna contada: Una fortuna de serenidad
Detalles de la joyería:
Oro de 18 quilates, clásico
Diseño: Colgante con motivo de trébol
Piedras: Circón blanco natural, Nácar
Adornos: Un borde de burbujas con corte de diamante.
Personalización disponible:
•Disponible en oro amarillo, oro blanco u oro rosa.
•Se puede fabricar en oro clásico 750 o en oro italiano 750.
•Largo, diámetro, peso, adornos y piedras se pueden ajustar.