En el mundo antiguo, los pilares eran más que arquitectura; eran símbolos de resistencia, guardianes de la memoria, las estructuras que sobrevivieron a los imperios. Este anillo toma prestado de ese lenguaje: una esbelta columna de esmeraldas erguidas, evocando los monumentos y reliquias que han sobrevivido siglos de dinastías cambiantes.
Llevarlo es llevar continuidad. Una marca de identidad que no está ligada a un solo momento, sino que se entrelaza con el tiempo: tu propio pilar esmeralda, firme en la historia de tu vida.
Detalles de la joyería:
Oro de 18 quilates, clásico
Diseño: Una línea vertical de esmeraldas sobre una banda lisa y pulida.
Piedras: Esmeralda natural, 0,28 CT
Adornos: Esmeraldas naturales de talla redonda engastadas en garras, alineadas verticalmente y que suelen contener 5 piedras.
Personalización disponible:
•Disponible en oro amarillo, oro blanco u oro rosa.
•Se puede fabricar en oro clásico 750 o en oro italiano 750.
•Largo, diámetro, peso, adornos y piedras se pueden ajustar.