El ónix se ha usado desde la antigüedad como guardián de la fuerza, un compañero en el cambio y la transformación. Se creía que su superficie oscura albergaba sabiduría ancestral, absorbiendo el caos y reflejando calma.
En La Fortuna Medianoche Dorada , el escenario dorado evoca los primeros rayos del amanecer que se encuentran con la noche, honrando ese momento distintivo de equilibrio, de transición, de claridad interior.
Es una fortuna no abandonada al azar, sino segura de sí misma: la fuerza de saber quién eres.
Fortuna contada: Una fortuna de poder
Detalles de la joyería:
Oro de 18 quilates, clásico
Diseño: Colgante con motivo de trébol
Piedras: Ónix
Adornos: Borde de burbujas con corte de diamante
Personalización disponible:
•Disponible en oro amarillo, oro blanco u oro rosa.
•Se puede fabricar en oro clásico 750 o en oro italiano 750.
•Largo, diámetro, peso, adornos y piedras se pueden ajustar.